Concierto el 2 de abril en San Fernando de Henares (Madrid)

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El próximo sábado 2 de abril, Jaime Salmoreno ofrecerá un concierto en el Encuentro de Jóvenes de la Diócesis de Alcalá de Henares. Será a las 16:30 en la Parroquia Santos Juan y Pablo, en San Fernando de Henares.

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Entrevista a Jaime Salmoreno en ‘Quijotes Magazine’

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"El mensaje que intento transmitir en el disco es que Dios te da mucho más de lo que le entregas y de lo que esperas"

A Jaime Salmoreno la vida le sonríe. Este alcalaíno ha regresado a la ciudad complutense para dedicarse a Dios pero, al mismo tiempo, ha obtenido otro golpe de suerte que le ha permitido sacar un disco: “Confidencias, contradicciones y conversión”. A sus 29 años, este joven nacido en plena calle Santiago, ha decidido dedicar su vida a los demás pero tiene muy claro que siempre le acompañará su guitarra para ir componiendo por el camino su particular banda sonora.

Éste disco es reflejo de tu vida. Una vida que ha dado para mucho.

La verdad es que sí. Siempre me he considerado un tipo con “suerte” ya que toda mi vida he conseguido lo que me había propuesto, aunque siempre faltaba algo. Conseguí la nota suficiente para estudiar Arquitectura, cuando estaba a punto de terminar la carrera gané un concurso para jóvenes arquitectos y eso me dio la oportunidad de trabajar en Sevilla un año, después trabajen Madrid y conseguí el dinero que necesitaba para irme a Nueva York. Ya veía cumplidos muchos de mis sueños.

¿Y por qué decides dejarlo todo?

Mi vida no estaba del todo direccionada, a veces parecía que mis ambiciones eran unas, pero en el fondo mi corazón no se llenaba del todo realizándolas. Todo lo que me planteaba a nivel profesional, me salía.
La verdad es que he disfrutado al máximo la vida, pero había algo más para mi que no estaba disfrutando. Llegué a enfadarme con Dios porque en el fondo yo sentía el deseo de dedicar mi vida a Él y a los demás, y esto parecía contradecir los objetivos que me había marcado. Pero nada ni nadie me prometía lo que anhelaba mi corazón. Así que hice caso a lo que Dios ponía en mi corazón y me volví a España para entrar al seminairo, con miedo, pero es lo mejor que he hecho en mi vida.

¿Cómo fue tu estancia en Nueva York?

La experiencia de Nueva York fue increíble, hice muchos amigos y la ciudad es maravillosa. En Nueva York, con la “suerte” que me caracteriza, en un mes ya tenía un trabajo que compaginaba con las clases de perfeccionamiento de Inglés. Después salió otro trabajo, vivía en una esquinita de Central Park y me ofrecían la Green Card, la tarjeta de residencia. Tenía todo cuanto había buscado, y entonces me di cuenta de que no era feliz. Advertí que mis proyectos jamás me llenarían completamente y recordé cuándo verdaderamente había latido más fuerte mi corazón.

¿Fue dura la adaptación al seminario?

Yo estaba acostumbrado a hacer lo que me daba la gana, pero me adapté muy bien a la vida del seminario: a la oración, a los estudios, a la pastoral, porque era la pieza clave de mi vida.

Y la música estuvo ahí siempre.

Desde que mi madre me regaló la guitarra, no me he separado de ella. Me la llevé a Sevilla, a Nueva York, a todas partes. De alguna manera mi guitarra era mi particular interlocutora con Dios, y además mi vía de escape para hablar de todo lo que me impactaba. La música era la mejor forma de plasmar mis contradicciones.

De ahí el título del disco: “Confidencias, Contradicciones y conversión”

Confidencias por las que hacía a través de mi guitarra; contradicciones por los sinsentidos que vivía en el camino, y conversión porque en mi caso, gracias a Dios, acabó así.

¿Cómo es el disco?

El disco se divide en tres bloques: uno son como preámbulos de fe, sensaciones anhelos, razonamientos, sentimientos de pérdida, deseo de algo que no sabes lo que es. Expresiones de un algo que necesitas y no sabes ni lo que es o no te atreves a nombrarlo porque quieres mantenerte en la burbuja de tu estado sentimental, que es una trampa. Un alma inquieta.
La segunda fase comienza con un villancico y culmina con un encuentro con Dios. Poco a poco te das cuenta de que Él es aquello que necesita tu vida, y te llena en todos los sentidos.

"Yo creo que Pablo Domínguez era como un santo. Era inteligente, hábil y sagaz, buenísima persona que irradiaba a Dios"

Hay dos dedicatorias. ¿A quiénes?

Una está dedicada a mi madre que siempre me apoyó en el tema musical. Aunque le costó entender mi vida de fe, me ha apoyado y me ha mostrado su cariño. En los momentos más difíciles de la vida, el amor se pone a prueba y mi madre tiene un sobresaliente porque ella siempre ha estado ahí.
Y la otra es a Don Pablo Domínguez, a quien conocí cuatro meses antes de morir. Es protagonista de la película ‘La Última Cima’, y yo creo que era como un santo. Era inteligente, hábil y sagaz, buenísima persona que irradiaba a Dios. Cuando murió fue un palo bastante grande porque me identificaba con su modelo de vida, con su forma de ser. Al final, su muerte ha servido para que otros se acercaran a Dios, como a mi me ocurrió desde que le conocí.

¿Y de ahí, precisamente salió el disco?

Sí, yo había cantado antes de irme a Nueva York con ‘La Voz del Desierto’. Ya en el Seminario, D Pablo Domínguez fue profesor mío de Lógica. Cuando murió, hice una canción sobre él y se la mostré a mis compañeros. La escuchó uno de los productores del documental ‘La última cima’ y se planteó la posibilidad de hacer un disco. Luego por problemas económicos no salió adelante. Poco tiempo después un amigo mío, Pablo Hernández Breijo, me propuso algo similar, y encontró a gente dispuesta a producir música cristiana, y en particular este disco.

¿Fue un proceso complicado?

Para nada. Buscamos un estudio y un arreglista. Ahí conocí a Santi Fernández de Los Secretos, y surgió una buenísima relación. Él es agnóstico pero conectó con mi forma de hacer las cosas, y enseguida entonamos bastante y los arreglos quedaron muy bien.

¿Esperabas poder llegar a sacar un disco?

Mi vida va encaminada hacia el sacerdocio; uno comienza a vivir lo que Dios va disponiendo, y en este camino de confianza ha surgido la oportunidad de sacar este disco, en el que cuento lo mejor que me ha pasado en la vida.

¿Y lo del videoclip? ¿Cómo surgió?

Eso también fue un golpe de “suerte”. En el momento en que se barajó la posibilidad de hacer un videoclip, me llamó un amigo realizador, Carlos Aguilar Martín, y me ofreció hacer el videoclip gratis. En el fondo, detrás de este cúmulo de casualidades confío en que lo que actúe sea la Providencia Divina, porque yo me dedico a la oración, a estudiar y a la pastoral, y van saliendo las cosas; por eso le digo a Dios: “tú eres mi mánager”. Otros amigos se encargan de la web y de los medios… La verdad es que todos han aparecido en el momento adecuado.

¿Hasta dónde llegan tus objetivos o ambiciones?

Que sea lo que Dios quiera. Cuando dejas tu vida en sus manos, comienzan a pasar cosas. Yo cada día me asombro más. El mensaje que intento transmitir en el disco es que Dios te da mucho más de lo que le entregas y de lo que esperas. Recibes el ciento por uno, aunque no de la manera que habías pensado. Cuando aceptas la propuesta de Dios, Él nunca te defrauda.

Primer videoclip de Jaime Salmoreno

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Videoclip de la canción “El Encuentro Amoroso”, una elegía al sacerdote Pablo Domínguez Prieto. Tema musical de “Confidencias, contradicciones y conversión”, un disco producido por JCA Producciones.